Nací en tierra colombiana donde perviven distintas texturas de pensamientos, visiones de mundo, sonidos culturales, olores epistémicos a los cuales aún se les puede seguir el rastro.
Soy un sujeto multicultural caminando entre fronteras, que siendo aun una niña en el arte, he recibido los primeros fonemas de mundos encubiertos que hoy son lenguajes en mi obra.
Soy un dialogo con tono moderno que se ha expuesto al rito, a la magia, a la mística y a la trascendencia.
Las cosmogonías del pensamiento ancestral o de las culturas primigenias no son lo “Otro” diferenciado de lo establecido, sino que se entremezcla entre cantos y silencios, compartimos un mismo territorio unido por la atmosfera. Gracias a los puentes construidos en mi historia personal con varios sabedores y sabedoras, con el impulso de lo que yo misma he tejido, bordo una narrativa delineada en cada color, cada textura, cada rostro que representan ese entramado que soy hoy.
Me reconozco como escucha del símbolo y habitante del arte donde pueden cohabitar lenguajes diversos y empujar el límite para poder sentir lo más íntimo y lo más lejano, lo propio y lo foráneo como un mismo mundo.